PROYECTO



Gruta Virgen de Colliguay
Lugar para ritos religiosos
con tradición folclórica.


 

Alumna
Silvana Cid Prado
Profesor guía
Fernando Montoya Giordano
Comisión Evaluadora
Kenneth Gleiser, Germán Valenzuela y Fernando Montoya.
Fecha de Exámen
10 de 
Marzo del 2015
 

Superficie
88 m2

Costo total
$ 3.627.500
Familia 
Parada Arévalo
2.285.000
Aportes Gestionados (otros)
563.000
Beca de 
Tesis UTalca
489.500
Aportes Propios
290.000

Materialidad
Bolones de río, madera y hormigón
Ubicación
Sector Colliguay, Longaví, Región del Maule, Chile.
Proceso de diseño
Julio a Noviembre 2014
Proceso constructivo
Noviembre 2014 a Febrero 2015






  


RESUMEN

El proyecto Gruta Virgen de Colliguay es la materialización y el punto de culminación a una investigación basada en la identificación de espacios rurales significativos para una comunidad rural y que en su configuración espacial demuestra lo contradictorio a la precariedad de su configuración espacial con el impacto territorial que generan.

Se basa esta investigación en textos que avalan el interés por parte de la arquitectura sobre estos espacios humildes en materialidad y composición espacial, pero potentes y atrayentes territorialmente, ya que todos comparten la cualidad de ser puntos atractores de habitantes rurales de otros sectores de la Provincia de Linares.

El proyecto en sí quiso poner en valor un espacio que precariamente albergaba una actividad religiosa de gran envergadura y convocatoria.

Actividad religiosa que contrastaba con otras iniciativas que a lo largo del tiempo se han realizado, y que son costumbre y tradición arraigada e identificada por los habitantes rurales. Estas otras actividades paganas hacen referencia al folclor y gastronomía típica que dan a la atmósfera del lugar un sello único y complementa a la tradición religiosa.

El espacio creado quiso dar satisfacción tanto a carencias espaciales como potenciador de las mismas, aportando lugares de estar y demarcando éstos mismos para su mayor valoración.


En la imagen, se muestran las 6 grutas identificadas en la investigación, las cuales se emplazan en distintos lugares hacia la precordillera de la Provincia de Linares.  Todas ellas son el reflejo del conocimiento del habitante rural para crear sus espacios de culto y tradiciones campesinas.




TESIS

En el territorio 
Silenciosa presencia en el territorio

Al investigar estas grutas y sus actividades se encuentra el registro y desarrollo histórico de grutas rurales en las cuales se realizan festividades religiosas que involucran un patrimonio inmaterial de tradiciones y costumbres, además de concepciones innatas de uso y construcción física de espacios y la valoración popular de los mismos debido a su alcance, desde la individualidad de cada gruta hasta su alcance local y territorial.

La investigación además identifica que estas intervenciones espontáneas y populares se han convertido en indicios de una arquitectura humilde, sencilla, con arraigo y con una fuerte influencia en la dinámica del movimiento de las personas en el territorio.

Si bien se exponen grutas de un territorio acotado, hay evidencia de que esta costumbre se expande más allá de los límites impuestos en esta investigación.
En el territorio rural, son muchas las intervenciones espontáneas en torno al culto, que manifiestan una profunda identificación común y un arraigo con una tradición con años de existencia.
En este territorio, estas grutas se presentan en el paisaje, como intervenciones que no modifican su entorno agresivamente, sino que se insertan pasivamente, integrándose y camuflándose a él.
Esta presencia austera, mínima en el paisaje, se contrapone a la masividad que pueden lograr en fechas puntuales, congregando a centenares de personas que acuden motivados por la fe.

Esquema de la dinámica y movimiento territorial de cada gruta


“ (...) una manifestación al parecer sencilla, generalmente simple en sus soluciones estructurales (...) que adquiere siempre una especial importancia histórica por ser el resultado de una tradición viva.”

Trebbi del Trevigiano, Romolo, “Arquitectura espontánea y vernácula en América Latina: Teoría y Forma”, Ediciones Universitarias de Valparaiso, U. Católica de Valparaiso, Chile, 1985


Arquitectura Ordinaria
Arquitectura sin arquitectos

Para el colectivo popular, estas grutas son muestras de una espiritualidad y un respeto por la divinidad adorada, convirtiéndose en parte de su actuar cotidiano.
Desde un punto de vista arquitectónico, estas manifestaciones populares son muestra de la capacidad de la población rural de generarse los espacios para sus actividades acudiendo a los materiales y sistemas constructivos que están más a su alcance.
A pesar de lo ordinario en los espacios de culto, estas humildes manifestaciones son muestra de la organización de una población y su manera de creación de espacios populares de culto.
Es una arquitectura sin arquitectos, creada a razón de lo hallado, lo cotidiano, lo otorgado por el paisaje existente, que no busca más que generar los límites mínimos suficientes para la realización de actividades y programas determinados por ellos mismos.

Gruta Virgen del Filo, Longaví, Región del Maule, Chile

“(...)en las manifestaciones populares, la evolución de las formas y de los modelos es mucho más simple, puesto que su tendencia es la misma que la de las costumbres rurales: lentas e inconmovibles. Y no hay que olvidarse que en la edilicia espontánea, constructor y usuario son casi siempre la misma persona”.
 
Trebbi del Trevigiano, Romolo, “Arquitectura espontánea y vernácula en América Latina: Teoría y Forma”, Ediciones Universitarias de Valparaiso, U. Católica de Valparaiso, Chile, 1985.


  Es Arquitectura
La dignidad de una arquitectura humilde

Con las observaciones sobre estos espacios de culto y ritos paganos, se puede deducir el carácter de la arquitectura en estos lugares de culto en las zonas rurales del Valle Central de nuestro país.
Si bien estos espacios rurales podrían ser cuestionados desde la arquitectura, estos lugares entran dentro de esta clasificación por su única manera de ocupar y habitar los espacios.
Encontramos que las condiciones espaciales y de ocupación de los “recintos” tienen su sencillez pero también una dignidad en su presencia en el territorio y el habitar el espacio.
Esta dignidad los hace justificar el por qué estos lugares son arquitectura, puesto que se habitan permanente o esporádicamente con una manera de habitar con carácter propio.

Fieles en Gruta Paso de la Culebra, Longaví, región del Maule, Chile


Con excesiva frecuencia oímos repetir que la arquitectura debe ser funcional para ser bella; la arquitectura popular, generalmente, es una prueba de antifuncionalismo y también de antiorganicidad y, sin embargo, podemos constatar cómo tal manifestación no desmerece, es válida y puede tener una belleza propia”.

Trebbi del Trevigiano, Romolo, “Arquitectura espontánea y vernácula en América Latina: Teoría y Forma”, Ediciones Universitarias de Valparaiso, U. Católica de Valparaiso, Chile, 1985.


Arquitectura excluida
Territorios y paisajes olvidados por la globalización.

Las grutas en el Valle Central se encuentran en un estado de conocimiento desconocido. Esto se explica ya que su conocimiento es mayor sólo por parte del habitante rural o personas cercanas a los sectores en donde se emplazan estas grutas.
Estas pequeñas arquitecturas pueden generan una buena fuente para la “búsqueda de una arquitectura sencilla y directa que pertenece a los territorios y paisajes olvidados por la globalización”.
1. Arquine, Artículo La Edad del Barro, 23 de noviembre de 2013.  Web: http://www.arquine.com/blog/la-edad-del-barro/

Es una arquitectura particular e intimista, y como tal, se pudiese requerir no intervenir mayormente esta intimidad, por ser espacios espirituales y de profundo recogimiento.
Sin embargo, debe generarse un mayor interés por estas arquitecturas anónimas que no poseen la belleza en estructuras magníficas sino que en su simpleza y honestidad espacial, cualidades que pueden convertirse en los criterios básicos de diseño arquitectónico y generación de espacios habitables.
Gruta a San Sebastián, Llepo, Región del Maule, Chile


“(...) En definitiva, toda aquella arquitectura que la propia arquitectura excluye.

Para la arquitectura, la identificación, la acotación y el análisis de esta categoría ha brindado nuevos instrumentos para investigar fenómenos urbanos emergentes y, por extensión, para construir una práctica de teoría basada en ‘aprender del paisaje existente’”.

“Lo ordinario”, Enrique Walker, Editorial Gustavo Gili, 2010.